KUM-BOO

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La técnica Kum-boo tiene su origen en Corea.
Consiste en la unión finas láminas de oro de 24 quilates que a través calor y la presión se fusionan con la plata.
En la antigüedad usaban ese método como ornamento de vasijas y otros enseres.

Kum-boo

PREPARACIÓN DEL METAL

Tenemos que conseguir una lámina de oro de 24 quilates de 0,01, 0,02 mm de grosor.

Pasamos la plancha de oro por la laminadora tantas veces como sea necesario hasta conseguir el grueso deseado, hay que ir recociendo el metal cada vez que se endurezca. Cuando la hoja alcance 0,1 la podemos poner entre papel vegetal y continuar laminando hasta alcanzar nuestro objetivo.

A la plata que vayamos a utilizar como base debemos darle un proceso de recocido y limpiado de unas 6 o 7 veces, con el fin de crear una superficie de plata fina, que es donde adheriremos las láminas de oro.

Una vez tengamos lista la plata y el oro procedemos a fusionar los metales.

Cuando tengamos los metales preparados tenemos que tener precaución de no tocarlos con los dedos, pues la grasa corporal nos dificultaría la fusión.

APLICACIÓN DEL ORO SOBRE LA PLATA

Podemos conseguir formas (hojas, líneas, estrellas…) las dibujamos en papel vegetal y ponemos la lamina de oro entre la que hemos dibujado y otra, ponemos el “sandwich” sobre una alfombrilla de corte y cortamos el motivo despacio y con mucho cuidado con una cuchilla afilada, para más precisión.

Cuando tengamos los trocitos de oro preparados los tomamos con un pincel húmedo y los ponemos sobre la plancha o la pieza ya terminada, extendiéndolo bien para que no nos queden burbujas. Como ya he dicho anteriormente, es importante no tocarlos con los dedos.

Necesitamos un bruñidor pequeño, de acero inoxidable para ejercer presión al oro sobre la plata.

Ahora pasamos a calentar la pieza, lo podemos hacer usando una rejilla y el soplete, en este caso debemos tener cuidado de no dar con la llama directamente a la lamina de oro, también podemos usar algún recipiente metálico agujereado como el de la foto. Es más cómodo para trabar, un poco más lento, pero más cómodo 🙂

Vamos presionando el oro con el bruñidor a fin de que se fusione con la plata.

fundido

Si el motivo de oro que vas a utilizar es de más de 1cm de grande, haz con una aguja unos agujeritos para que no se formen burbujas al calentarlo.

No uséis el pan de oro, pues es demasiado fino.

tecnicas

Si trabajamos sobre una plancha con el fin de serrarla después, no hay problema, pero si es una pieza, es importante que esté acabada, pues al aplicarle nuevamente calor excesivo, el oro podría desprenderse, no nos ocurrirá en el caso de tener que hacer alguna soldadura, pero es mejor aplicar el Kum-boo en la pieza terminada.

Una vez terminado podéis conseguir un efecto muy bonito aplicando una pátina de óxido a la plata.

1 Comentario

  1. Ester Gimeno

    Muy bien explicado. A veces, según con quien hablas, parece que sea un proceso casi esotérico

    Responder

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